Tu gesto se convierte en interacción. De manera inmediata.
El motor que permite que el aire se convierta en interfaz.
El sistema interpreta tu movimiento con precisión milimétrica y transforma cada gesto en acciones suaves, continuas y naturales. La interfaz responde como si realmente estuvieras moviendo objetos en el aire.
Detecta aperturas, cierres, pinches y rotaciones sin calibración ni hardware adicional. Los gestos se traducen automáticamente en comandos intuitivos, incluso con variaciones de luz o velocidad.
La experiencia ajusta posición, escala y rotación según la intención de tu mano, creando respuestas que se sienten físicas. Los objetos reaccionan con peso, inercia y presencia en el espacio.
El motor suaviza vibraciones, predice trayectorias y estabiliza el movimiento para evitar saltos o jitter. Todo se mueve exactamente como esperás, sin esfuerzo y sin interrupciones.